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Cómo viajarán la Generación Z, los millennials y los baby boomers en 2026

Desde los viajeros de la Generación Z en busca de aventuras hasta los baby boomers que buscan relajarse, descubra las principales tendencias en materia de viajes y pagos que marcarán el verano de 2026.

Resumen: La demanda de viajes se mantiene fuerte en todos los grupos de edad, pero los motivos, los acompañantes y los métodos de pago varían según la edad. Desde la Generación Z, en busca de aventuras, hasta los jubilados que dan prioridad a su pareja, las diferencias generacionales influyen en la experiencia de los viajes de verano.


Los viajes de verano tienen un significado diferente para cada generación. Para algunos, suponen una oportunidad de vivir una aventura más, explorar un nuevo destino o viajar con amigos. Para otros, es una ocasión para relajarse, pasar tiempo con la familia o volver a visitar lugares conocidos. Aunque la demanda general de viajes sigue siendo elevada, las decisiones de los consumidores sobre dónde ir, con quién viajar, cómo reservar y cómo pagar suelen estar determinadas por la etapa de la vida en la que se encuentran.

Este artículo se basa en las conclusiones del informe «Economía de la Experiencia» de Paysafe sobre los viajes de verano, que analiza cómo los consumidores planifican, reservan y pagan sus viajes este verano. Aquí analizamos más detenidamente un aspecto que no se aborda en el informe completo: cómo difieren los comportamientos de viaje entre las distintas generaciones.

La brecha generacional se hace evidente al analizar los destinos a los que las personas tienen previsto viajar. Más de la mitad (54 %) de los viajeros de entre 18 y 24 años tiene previsto realizar un viaje a otro lugar dentro de su propio continente este verano, mientras que casi tres cuartas partes (72 %) de los viajeros de 65 años o más prevén viajar únicamente dentro de su propio país. Desde la elección de destinos y los hábitos de reserva hasta las prioridades de gasto y las preferencias de pago, la edad está contribuyendo a definir la experiencia de viaje actual

Las prioridades a la hora de viajar pasan de la aventura a la relajación

Las experiencias que las personas buscan al viajar suelen estar determinadas por la etapa de la vida en la que se encuentran. Mientras que los viajeros más jóvenes tienden a buscar aventuras, eventos y nuevas experiencias, las generaciones de más edad suelen dar prioridad a la relajación, la comodidad y el tiempo de calidad con sus seres queridos.

Entre los viajeros de entre 18 y 24 años, la aventura es una prioridad para el 44 %, mientras que el 28 % planea viajes centrados en eventos y festivales. Los viajeros más jóvenes también son más propensos a combinar los viajes con visitas a amigos y familiares (28 %), lo que refleja un deseo de vivir experiencias que sean a la vez sociales y memorables.

A medida que los consumidores alcanzan los 30 y los 40 años, las prioridades a la hora de viajar comienzan a cambiar. Entre los viajeros de entre 35 y 44 años, la relajación es la máxima prioridad (69 %), mientras que las experiencias y las actividades siguen siendo importantes para el 46 %. Este grupo también es mucho más propenso a viajar con niños, lo que influye tanto en la elección de los destinos como en el tipo de experiencias que buscan.

Para los viajeros de más edad, los viajes se centran menos en la aventura y más en las relaciones personales. Mientras que solo el 17 % de los viajeros de 65 años o más da prioridad a las experiencias de aventura, el 38 % afirma que visitar a amigos o familiares es un aspecto clave de sus planes de viaje para el verano, lo que supone el porcentaje más alto de todos los grupos de edad.

Estos resultados sugieren que, si bien el deseo de viajar sigue siendo fuerte en todas las generaciones, la definición de un buen viaje evoluciona con el tiempo. Lo que comienza como una búsqueda de aventura y nuevas experiencias a menudo da paso a una mayor apreciación de la comodidad, la conexión y el placer de viajar a un ritmo diferente.

El factor familiar transforma la forma de viajar

Si bien la edad influye en el comportamiento a la hora de viajar, la etapa de la vida en la que se encuentra una persona puede ser un factor aún más importante. A medida que las personas pasan de las escapadas con grupos de amigos a los viajes centrados en la familia, sus prioridades, destinos y hábitos a la hora de planificar los viajes evolucionan de forma natural.

El contraste resulta especialmente evidente al analizar con quién viajan las personas. Entre los viajeros de entre 18 y 24 años, el 42 % tiene previsto viajar con amigos este verano, lo que los convierte en el grupo de edad más sociable del estudio. Los viajes en familia son mucho menos habituales entre los consumidores más jóvenes: solo el 11 % afirma que viajará con niños y el mismo porcentaje indica que lo hará con sus mascotas.

Este panorama cambia drásticamente entre los viajeros de mediados de los 30 y mayores. La mitad de los viajeros de entre 35 y 44 años (50 %) y casi el mismo porcentaje de los de entre 45 y 54 años (47 %) prevén viajar con niños, lo que supone las tasas más elevadas de todos los grupos de edad. A medida que aumentan las responsabilidades familiares, los viajes suelen dejar de ser una cuestión de espontaneidad para convertirse en experiencias compartidas que satisfagan a todos.

Entre los viajeros de más edad, los viajes en pareja son la modalidad predominante. Seis de cada diez viajeros de 65 años o más (60 %) tienen previsto viajar con su cónyuge o pareja, en comparación con el 32 % de los que tienen entre 18 y 24 años.

Para las marcas del sector turístico, estas diferencias ponen de relieve la importancia de comprender con quién viajan los viajeros, y no solo adónde se dirigen.

Las dificultades en el pago afectan más a los viajeros más jóvenes

Las diferencias generacionales no se limitan a los destinos y a las prioridades de viaje. También influyen en la forma en que los viajeros gestionan la experiencia de pago, y los consumidores más jóvenes parecen mucho más propensos a encontrarse con problemas durante el proceso.

Casi dos tercios de los viajeros de entre 25 y 34 años (63 %) y de entre 18 y 24 años (61 %) afirman haber desistido de una compra relacionada con un viaje porque el proceso de pago resultaba incómodo o difícil. Entre los viajeros de 65 años o más, esa cifra se reduce a solo el 24 %. Esta diferencia sugiere que los viajeros más jóvenes o bien se enfrentan a más dificultades al realizar el pago, o bien simplemente están menos dispuestos a tolerarlas.

Se observa una tendencia similar al analizar los problemas relacionados con los pagos durante los viajes. Más de seis de cada diez viajeros de entre 25 y 34 años (62 %) y de entre 18 y 24 años (61 %) afirman haber experimentado problemas de pago mientras estaban fuera de casa. Esa cifra se reduce a solo el 22 % entre las personas de 65 años o más.

Estos resultados revisten especial importancia, ya que los viajeros más jóvenes son también los más propensos a realizar viajes internacionales y a adoptar las tecnologías de pago más novedosas. A medida que los viajes se vuelven cada vez más digitales, las expectativas en cuanto a rapidez, comodidad y fiabilidad no dejan de aumentar.

Los hábitos de pago digital varían según la generación

La forma de pagar de los viajeros está cambiando a la par que el cambio general hacia el comercio digital, pero su adopción dista mucho de ser uniforme entre las distintas generaciones. Los viajeros más jóvenes están a la vanguardia en la adopción de métodos de pago alternativos, mientras que los consumidores de más edad siguen recurriendo en mayor medida a las opciones tradicionales.

El usode carteras digitales es mayor entre los viajeros de entre 25 y 34 años (41 %) y de entre 35 y 44 años (31 %). En comparación, solo el 20 % de los viajeros de entre 55 y 64 años y el 11 % de los mayores de 65 años prevén utilizar una cartera digital durante sus viajes este verano. La confianza en los pagos móviles sigue una tendencia similar. Más de siete de cada diez viajeros de entre 25 y 34 años (71 %) afirman sentirse seguros a la hora de pagar con el teléfono durante sus viajes, frente al 40 % de los mayores de 65 años.

Al mismo tiempo, los métodos de pago tradicionales siguen siendo importantes en todos los grupos demográficos. Los viajeros de 65 años o más son más propensos a utilizar tarjetas de crédito (63 %), mientras que las tarjetas de débito siguen siendo muy utilizadas en todos los grupos de edad.

Los resultados sugieren que no existe una única experiencia de pago en los viajes que resulte atractiva para todo el mundo. Si bien las generaciones más jóvenes esperan cada vez más opciones de pago que den prioridad a los dispositivos móviles, muchos viajeros siguen prefiriendo la familiaridad y la fiabilidad de las tarjetas, lo que subraya la importancia de ofrecer opciones de pago independientemente de dónde reserven, compren y gasten los consumidores.

Lo que las marcas de viajes pueden aprender de un panorama de viajeros en constante evolución

El estudio pone de relieve una realidad sencilla: los viajeros no constituyen un público homogéneo. Los consumidores más jóvenes tienden más a adoptar los pagos digitales, a viajar al extranjero y a abandonar sus compras cuando la experiencia de pago no está a la altura. Los viajeros de más edad suelen tener prioridades, preferencias y hábitos de pago diferentes.

Satisfacer estas expectativas tan variadas requiere algo más que ofrecer destinos excelentes. También implica proporcionar opciones, comodidad y flexibilidad a lo largo de todo el proceso de pago.

Para los comerciantes del sector turístico, aquí es donde Paysafe puede ayudar. Desde pagos con tarjeta y carteras digitales hasta métodos de pago alternativos, Paysafe permite a las empresas ofrecer las opciones de pago que prefieren los viajeros, lo que contribuye a crear experiencias de reserva más fluidas y a reducir las dificultades en el momento de la compra, independientemente de quién realice el viaje.

Preguntas frecuentes

¿Cómo varían los hábitos de viaje entre las distintas generaciones?

Los viajeros más jóvenes son más propensos a realizar viajes internacionales, viajar con amigos y dar prioridad a la aventura, mientras que las generaciones de más edad tienden a preferir los viajes nacionales, los viajes en pareja y las experiencias centradas en la relajación y la conexión.

¿Son los viajeros más jóvenes más propensos a encontrarse con dificultades de pago durante sus viajes?

Sí. Las generaciones más jóvenes son significativamente más propensas a informar de problemas relacionados con el pago y a abandonar las compras cuando el proceso de pago resulta incómodo, lo que subraya la creciente importancia de unas experiencias de pago fluidas en el ámbito de los viajes.

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